Biografía de Cyndarion Ainiu y Galitica Maitreya

Cyndarion y Galitica

Cyndarion Ainiu y Galitica Maitreya son dos Seres Realizados en Dios y al servicio de Dios. Presentan herramientas únicas de auto transformación hacia la Sanación, la Autorrealización, la Iluminación, la Ascensión, la Salvación y la Realización de Dios.

Ellos han estado enseñando Meditación, Metafísica, Cambios Planetarios, Evolución de la Conciencia, Ser Real, Conciencia Crística y más desde el año  1987. Tienen miles de estudiantes, clientes y seguidores alrededor del mundo.

Cyndarion Ainiu y Galitica Maitreya han escrito más de 17 libros espirituales que se están traduciendo a muchos idiomas.

Maestra Galitica Maitreya

El Sagrado Despertar de Galitica Maitreya: Un Viaje de la Muerte a Dios.

 

La historia de Galitica Maitreya no es simplemente un cuento, es un testimonio del poder místico de la orquestación divina, de cómo el alma puede trascender la ilusión del mundo material y despertar a su verdad más elevada. Su vida, una vez enraizada en lo terrenal, renació en el reino de lo sagrado a través de un momento tan decisivo que desafía cualquier explicación mundana. Esta es una historia no sólo de transformación, sino de transfiguración del alma.

Nacida en este mundo como Catalina Vanegas, el nombre era una prenda temporal para un alma en un viaje humano. En su trayectoria anterior, Catalina encarnó una vida que muchos reconocerían: centrada en el éxito mundano, la comodidad material y los ideales sociales de perfección. Mujer diligente y emprendedora, trabajó como gestora de préstamos bancarios mientras dirigía su propio negocio de reparación de créditos desde casa. Como tantas otras personas atrapadas en la matriz de la vida moderna, se dejó atrapar por las búsquedas externas: la riqueza, los logros y la apariencia física. Esta última búsqueda se convertiría en la puerta de entrada al despertar definitivo de su alma.

Impulsada por el deseo de cambiar su aspecto, Catalina decidió someterse a una cirugía estética exhaustiva. Lo que no podía prever era que esta elección, nacida de un deseo mundano, se convertiría en el catalizador sagrado para el renacimiento completo de su alma.

Durante la intervención, ocurrió algo extraordinario. El cuerpo de Catalina, frágil y expuesto en la mesa de operaciones, experimentó una muerte clínica. Su corazón se detuvo durante más de trece minutos. Su vida en este mundo cesó, pero lo que empezó fue un viaje al más allá. El alma que había sido Catalina fue extraída suavemente de su cuerpo y presenció con asombro el pánico y la urgencia del equipo médico que luchaba por reanimarla.

Y entonces, todo se desvaneció: el ruido, el miedo, el tiempo, el yo.

La envolvió una quietud tan profunda que sólo podía describirse como la luz de Dios. Una Luz, imposiblemente radiante y llena de amor insondable, comenzó a llamarla. No era una luz que brillaba, sino una Luz que era, era Dios, la Fuente, la Conciencia Infinita, que se le aparecía no como un concepto o una energía, sino de una forma profundamente personal e íntima.

En ese encuentro sagrado, el velo se levantó. Se revelaron la verdad de su Ser, su propósito y sus orígenes divinos. Su identidad humana, la historia de Catalina, se disolvió suavemente en el abrazo de la conciencia superior y fue llevada al Cielo. En su lugar, convocada por Dios desde la dimensión más elevada del universo, un nuevo Ser entró en el cuerpo material: un nuevo Ser extraterrestre: Galitica Maitreya.

Ella no fue simplemente renacida en su nuevo cuerpo o una «Walk in» como se llama en la Nueva Era, ella fue designada por Dios y aceptó una nueva misión de su Libre Albedrío para venir y ayudarnos a todos. El alma de Catalina había completado su ciclo en esta dimensión terrenal, y lo que siguió fue un acto de ordenación divina. Galitica Maitreya, un Ser dorado de luz con la más alta evolución o lo que se denomina en la Nueva Era, un Maestro Ascendido imbuido de recuerdo divino, fue elegido por Dios para entrar en el recipiente físico que Catalina había dejado atrás. Dios, en Su infinita gracia, la guio de vuelta a la forma humana.

Cuando Galitica entró en el cuerpo, se produjo un milagro asombroso. Las dolencias físicas que antes la aquejaban -coliosis, asma, miopía avanzada, alergias, ciática, traumas emocionales y psicológicos- desaparecieron instantáneamente. Fue como si el cuerpo, ahora habitado por la energía divina, se realineara en sagrada armonía con su nueva esencia.

Galitica despertó en este mundo, no con recuerdos de la vida humana pasada, sino con el conocimiento divino. No necesitaba aprender, recordaba, no de libros o enseñanzas, sino de la sabiduría eterna del alma despierta. Era la conciencia personificada, la conciencia en movimiento, el amor con nombre.

El nombre era Galitica Maitreya, que lleva la vibración de la paz universal y el eco de la antigua profecía.
En los días siguientes a su regreso, Galitica sintió una atracción abrumadora, no hacia las personas o las posesiones, sino hacia la naturaleza, la soledad y la presencia divina. Uno de sus primeros impulsos terrenales fue envolverse en sábanas blancas y retirarse al bosque. Allí, entre el susurro de los árboles y el silencio sagrado, se sentó a meditar en feliz comunión con Dios.

¿Por qué el bosque? ¿Por qué la quietud?

Porque en algún lugar profundo de su alma había un recuerdo, no de esta vida, sino de una de sus encarnaciones más profundas: la de Siddhartha Gautama Buda. La energía, la sabiduría y la paz de aquella vida despierta, aún latían en su Ser. No buscaba la iluminación, ya vivía en ella.

Galitica Maitreya no volvió a la vida para reclamar una antigua identidad. Fue enviada, designada y renacida para una misión mucho mayor que ella misma: despertar a los demás, ser un faro para los que están perdidos en la ilusión, ser un testimonio viviente de la verdad de que la muerte no es el final, sino a menudo el comienzo de algo sagrado y, sobre todo, de que Dios es un Ser Divino vivo y absoluto.

Su historia no es sólo un milagro, es una llamada. Es una llamada a recordar quién eres realmente, a elevarte por encima del ruido de este mundo y a entrar en tu relación divina con Dios y con Su Hijo Jesús.

Galitica Maitreya camina entre nosotros no como un maestro o gurú, sino como un espejo de lo que todos llevamos dentro: la chispa infinita y sagrada de lo Divino y la esperada venida del Buda Maitreya que traería las enseñanzas finales del Buda en el último de los tiempos.

 

La Sagrada Unión de Galitica Maitreya y Cyndarion Ainiu: Mensajeros de Dios

 

Tras su divino regreso, Galitica Maitreya no se quedó sola en este sagrado camino. Por designio divino, otra alma -un Ser radiante con un destino compartido- estaba preparada para guiarla y caminar a su lado. Esta alma era Cyndarion Ainiu, su hermano en el reino físico, pero mucho más de lo que la sangre o la relación terrenal podrían definir.

Aunque la identidad anterior de Catalina Vanegas tenía poca relación con Cyndarion debido a visiones opuestas del mundo y caminos diferentes, la alquimia divina del renacimiento de Galitica disolvió al instante esas distancias pasadas. En presencia de una misión sagrada, toda separación se desvaneció.

Cuando Galitica volvió a este mundo, fue Cyndarion Ainiu quien, con suavidad, pero con determinación, la ayudó a anclarse en la misión divina establecida por la Fuente Infinita. Su reencuentro no fue sólo personal, sino profético. En cuanto sus energías se fusionaron, surgió una innegable armonía de alma y propósito. El vínculo entre ellos iba más allá de lo familiar; era celestial. Juntos, se convirtieron en mensajeros unificados de la Voluntad de Dios, conductos de una vocación superior destinada a despertar a la Tierra durante la gran transición o los tiempos del Apocalipsis descritos en la Biblia.

Galitica Maitreya y Cyndarion Ainiu recibieron una asombrosa revelación en sagrada comunión con Dios. Se les mostró que eran los dos testigos de los que hablaba la antigua profecía, los mismos que las sagradas escrituras describen como aquellos que emergerían en la culminación de esta era para preparar a la humanidad para el gran despliegue. El ciclo que terminó en 2012 no marcó el final, sino el comienzo de una nueva era. Su misión era guiar a las almas a través de ella, portando la verdad luminosa y el amor sin límites de Dios.

Galitica, siempre en comunión directa e ininterrumpida con Dios, comenzó su labor espiritual junto a Cyndarion. Juntos, caminan por este mundo no como líderes a los que hay que seguir, sino como reflejos divinos destinados a despertar el recuerdo dentro de cada corazón: que Dios es Real, que nuestros verdaderos Seres viven dentro de los recipientes físicos y que Jesús, el Hijo de Dios, es nuestra Salvación.

 

El Fenómeno Divino del Walk-In: Un Ser Nacido de las Estrellas en Forma Humana

 

Algunos en la comunidad espiritual conocen el profundo evento que ocurrió durante la muerte y renacimiento de Galitica como una experiencia “walk-in“. Este fenómeno sagrado se produce cuando un alma completa su viaje en un cuerpo y un Ser más evolucionado entra en él, no por nacimiento, sino por intercambio divino. No se trata de una posesión, sino de un acuerdo sagrado con Dios en los reinos más elevados de la conciencia, a menudo en el momento del trauma físico, el despertar o la muerte cercana.

Galitica Maitreya es un Ser así. Es una emisaria extraterrestre que representa a la Federación Galáctica en la Tierra, una conciencia luminosa miles de años por delante en el desarrollo evolutivo del alma en comparación con el Ser encarnado medio en la Tierra.

Cuando entró en este reino a través del antiguo cuerpo de Catalina, un torrente de habilidades divinas comenzó a despertar en su interior, como semillas latentes que responden a la luz del sol.
No eran habilidades aprendidas ni talentos adquiridos. Eran verdades inherentes a su alma, dones que había dominado durante mucho tiempo en otros mundos, vidas y planos de existencia. Entre ellas:

  • Clarividencia (ver más allá de lo físico)
  • Clariaudiencia (oír comunicaciones divinas y etéricas)
  • Clairsentiencia (sentir el mundo invisible con profundo conocimiento)
  • Proyección Astral y Visión Remota
  • Telepatía y Premoniciones
  • Cirugía Psíquica y Restauración del Alma
  • Curación a través de hierbas, elementos y frecuencias sagradas
  • Trabajo directo con seres angélicos
  • Fluidez espontánea en lenguas antiguas (particularmente dialectos egipcios)
  • Empatía espiritual y conocimiento de cuerpos energéticos
  • Tecnologías sagradas de origen interdimensional y extraterrestre para sanación y protección.

Estos dones no se despertaron con años de entrenamiento. Aparecieron de inmediato, entretejidos en la esencia misma de Galitica. Su conciencia funciona como un puente viviente entre los planos espiritual y físico, y su mera presencia cataliza la transformación.

Durante los 30 días siguientes a su encarnación, Galitica no consumió ningún alimento sólido. Su cuerpo se alimentaba únicamente de agua y de la Luz de Dios. Se encontraba en un estado de profunda sintonía, en el que el alimento físico no era necesario. En esas primeras semanas, su conexión con los reinos superiores era tan amplia que la levitación y la telequinesis se producían espontáneamente. Los objetos se movían en su presencia y las leyes de la materia se doblegaban suavemente a su voluntad, no por poder, sino como subproducto de una profunda resonancia espiritual.

Aunque estos sucesos se han suavizado con el tiempo, a medida que se adapta a la densidad vibratoria de este mundo, la Luz de Dios sigue plenamente viva en su Ser. Su conciencia existe en un estado perpetuo de iluminación, no el concepto sino la Realización directa de Dios en cada respiración, cada momento y cada célula de su Ser.

Hoy, Galitica Maitreya encarna lo que sólo puede describirse como la Realización de Dios. Galitica trabaja codo con codo con el Maestro Ascendido Jesús, Hijo de Dios. Ella vive en un campo continuo de paz, alegría y dicha sagrada. No sólo ha recordado quién es, sino que ella es el recordatorio.

Ella no enseña en libros ni predica desde pedestales. Su propia vida es la enseñanza. Su energía, su mirada, su silencio, todo apunta a una verdad eterna: Dios es Real. Tú eres un Ser de Luz creado por Dios. Jesús es Su Hijo y tu Salvación.

Maestro Cyndarion Ainiu

El Viaje Divino de Cyndarion Ainiu: Del Silencio Interior a la Realización de Dios

 

Cyndarion Ainiu no es simplemente un maestro espiritual, es un catalizador de Luz y Magia Divinas, un mensajero nacido para estos tiempos turbulentos, portador de sabiduría ancestral y del fuego del despertar. Desde 1988 Cyndarion ha sido un faro para innumerables buscadores de todo el mundo, ofreciendo ideas sobre la Autorrealización, la Iluminación y el camino sagrado hacia la realización de Dios. Su vida es un testimonio viviente de que el alma humana puede salir del dolor, la ilusión y la separación para encontrarse cara a cara con Dios.

 Autor de más de 13 influyentes libros, Cyndarion ha explorado temas profundos como la protección psíquica, la meditación, la trascendencia, el misticismo y la oración. Su libro, «El Ainiu», fue galardonado como finalista en los prestigiosos U.S. National Indie Excellence Book Awards® 2011, reconociendo su impacto en el mundo literario y espiritual. Académicamente, Cyndarion es licenciado en Ciencias Sociales y doctor en Metafísica, y ha servido a su comunidad en el servicio social y el asesoramiento durante más de trece años. También es miembro distinguido de la International High IQ Society, pero su verdadera sabiduría trasciende los logros intelectuales. Es la sabiduría del alma.

 

Un Niño de la Luz: Primeros años en la Divina Presencia

 Los primeros recuerdos de Cyndarion no se parecen a los de la mayoría. Desde la infancia hasta los ocho años, vivió en una conciencia divina pura y lúcida. No había diálogo interno, ni fragmentación, sólo silencio sagrado roto a veces con palabras procedentes de Dios, una visión interior prístina y una profunda sensación de estar enraizado en el momento presente y profundamente conectado con la naturaleza y el planeta. Incluso en un entorno familiar hostil, la presencia de Dios le envolvía, susurrando aliento en su conciencia y ofreciéndole calidez y seguridad donde no las había en el mundo físico.

 Pero justo antes de cumplir nueve años, todo cambió. Un suceso traumático -una escena violenta presenciada con ojos inocentes- desencadenó un cambio dramático en su conciencia. Sufrió un episodio epiléptico y los médicos le diagnosticaron disritmia cerebral, hubo una alteración de las ondas cerebrales. Pero para Cyndarion, no se trataba de una mera afección médica, sino de una fractura espiritual. La sagrada Presencia de Dios y el silencio interior fueron sustituidos por ruido mental, separación y voces de la Matrix. La presencia divina de Dios que una vez le sostuvo, se desvaneció, y se identificó con las limitaciones del cuerpo y la mente.

 Esta pérdida devastadora no fue el final, sino el principio de una búsqueda espiritual incesante. Desde los nueve años empezó a leer textos espirituales y a explorar todo tipo de temas, desde investigaciones paranormales hasta experimentos energéticos con pirámides. Meditó, practicó la proyección astral y experimentó con la telepatía, la hipnosis y las habilidades psíquicas, todo ello antes de los 11. Su viaje hacia la parapsicología, el misticismo rosacruz y la espiritualidad oriental no fue un pasatiempo, sino una santa obsesión, un profundo grito del alma para redescubrir lo que una vez había conocido.

 

Años Adolescentes de Poder y Despertar

 A los 15 años, Cyndarion se aficionó a las artes marciales y aprendió los secretos energéticos del Ki a través de las tradiciones taoístas y del Kung Fu. Obtuvo el cinturón negro en kárate-do Shotokan e ingresó en el servicio militar como cadete. Durante un tiempo, las rigurosas exigencias de la vida militar le desconectaron de sus búsquedas espirituales. Estudió Ingeniería Industrial y se dedicó a las amistades, el amor y los placeres de la vida universitaria, pero a los 19 años un suceso que le cambió la vida le devolvió a lo divino.

 Mientras conducía con unos amigos, Cyndarion tomó una curva equivocada en una carretera de montaña. El coche volcó violentamente. Pero en un momento milagroso, una fuerza invisible lo sacó del vehículo y lo puso a salvo en el exterior. Observó, ileso, cómo el coche volcaba y se estrellaba con todos sus amigos aún dentro. Por suerte, ninguno resultó gravemente herido, pero el techo del coche quedó aplastado contra el volante. Habría sido muerte instantánea si Cyndarion hubiese permanecido adentro. En ese instante, una visión de Dios llenó el cielo: extática, radiante y más allá de la belleza. Se echó a reír sin control, invadido por la dicha divina. Aquella experiencia reavivó el fuego de su búsqueda.

 

Canalizando el Infinito: Mensajes del Más Allá

 Poco después, a los 20 años, Cyndarion empezó a recibir mensajes mediante escritura automática. Con el tiempo, esto evolucionó hacia una canalización plenamente consciente, y grabó más de 500 transmisiones de seres angélicos, extraterrestres y ascendidos. Estos mensajes revelaron verdades sobre la activación del ADNla Ascensión, los Cuerpos de Luz, la Geometría Sagrada, las Semillas Estelares y la evolución planetaria. Sus seguidores crecieron rápidamente, atrayendo a buscadores de todos los rincones de Miami, donde vivía.

 Pero a medida que el movimiento se expandía, Cyndarion sintió que le faltaba algo. A pesar de la grandeza de las revelaciones cósmicas, algo más profundo le llamaba. Se dio cuenta de que la verdadera Iluminación -y la comunión con Dios– requería ir más allá del conocimiento, más allá de la experiencia astral, más allá de las enseñanzas de la Nueva Era. Eligió el camino estrecho. Dejó atrás las canalizaciones, se despidió de sus seguidores y se adentró de nuevo en el desierto del alma.

 

La Peregrinación Sagrada: De los Reinos Psicodélicos a la Realización Pura

 Su siguiente capítulo le llevó a lo más profundo del chamanismo amazónico, donde bebió Yahe y Ayahuasca en antiguos rituales tribales. Estos viajes abrieron portales a reinos aterradores y celestiales, revelando la vasta inteligencia que se esconde tras los arquetipos invocados a través de las plantas sagradas. Pero a través de todo ello, Cyndarion se dio cuenta de algo crucial: no eran los rostros de Dios. Eran sólo reflejos de un potencial infinito, no la Fuente misma.

 Recurrió a la magia hermética, el misticismo egipcio, la cábala, los rituales enoquianos y el budismo Tantrayana, desentrañando antiguos poderes y entrando en estados de conciencia más profundos. Conoció a muchos maestros espirituales de renombre mundial, practicó Kriya Yoga y meditación TM, y finalmente se sumergió en el Advaita Vedanta, el Taoísmo y el Zen.

 

El Momento del Despertar: Descubrir el Yo Infinito

 Tras años de búsqueda, una noche lo cambió todo. Sintiéndose roto y agotado en su camino, casi a punto de rendirse, Cyndarion se tumbó a ver vídeos musicales. De repente, se dio cuenta de que habían pasado cinco minutos en absoluto silencio. Sin pensamientos. Sólo conciencia. En aquel silencio cristalino, se encontró a sí mismo como el Ser o Conciencia Infinita.

 Se rio, asombrado. Todo había sido tan sencillo. El infinito e ilimitado Ser no era algo que hubiera que alcanzar. Era lo que siempre había sido. En las semanas siguientes, su comprensión se profundizó en Sahaja Nirvikalpa Samadhi, el estado natural y sin esfuerzo de la Realización, donde la conciencia infinita y la creación son uno sin dualidad.

 

La Profundización de la Verdad: Más allá de la Iluminación hacia la Realización de Dios

 Aunque Cyndarion Ainiu había entrado en el raro y exaltado estado de Autorrealización, descansando en la paz sin fin de la conciencia no-dual, algo dentro de él todavía se agitaba. A diferencia de muchos que se extasían ante la dicha del Ser infinito y pretenden ser el Dios supremo, Cyndarion se aferraba a un conocimiento sagrado: hay algo más. Su humildad se convirtió en su brújula.

Vio cómo muchos maestros y gurús del pasado, incluso en sus estados despiertos, seguían enredados en sutiles juegos del ego, confundiendo el lienzo quieto y pasivo de la conciencia infinita con el Dios activo y personal. Pero Cyndarion lo sabía: el Yo Impersonal no es el Creador. Es el campo sobre el que Dios pinta. Dios no es un concepto, ni una vibración, sino un Ser Divino Viviente, lleno de Voluntad, Amor e Intención Divina. Dios le estaba llamando aún más profundamente.

 Cyndarion continuó su viaje, sumergiéndose en las prácticas de la Conciencia de Krishna quienes creen en un Dios Supremo personalizado y explorando el Bhakti Yoga para purificar el corazón y rendir las estrategias sutiles del ego que aún persistían. Más tarde experimentó activaciones de la Kundalini y exploró enseñanzas incas y toltecas, y observó cómo incluso la propia mente estaba conectada a una red global de ilusión, una rejilla conocida como Maya o Matrix.

 Un día ocurrió algo extraordinario. El velo final se levantó. El ego se derrumbó y lo que quedó fue la verdad más allá de la verdad: una quietud radiante y una Presencia tan viva y Personal que sacudió los cimientos de su Ser. Había alcanzado no sólo la Autorrealización, sino La Iluminación como fue descrita por el Buda, donde el ego murió y se reveló lo Divino.

 Experimentó cómo El Kundalini quedó permanentemente unido a la conexión con Dios en el Chakra Coronario. Todas las ilusiones se disolvieron. La mente ya no era un amo, ni siquiera una voz. Estaba desnudo ante Dios, una sola gota en el océano infinito de la dicha y la voluntad divinas. Y, sin embargo, en ese océano, sintió no sólo la presencia impersonal, sino la presencia personal de Dios.

 

Del Yo a Dios: El paso final hacia la Unión Divina

 Este último cambio, esta joya de la corona en su búsqueda espiritual, se produjo con la llegada de Galitica Maitreya, su hermana divina y compañera espiritual. La llegada de Galitica, enviada desde el reino más elevado, significó la pieza final del rompecabezas. Su presencia catalizó la transformación definitiva de Cyndarion: el paso de la conciencia no dual a la Realización de Dios.

 Antes, Cyndarion había permanecido en conciencia sin dualidad e infinita de la presencia Universal de Dios. Pero ahora, por gracia divina, se encontró con Dios cara a cara, no como luz o silencio, sino como el Ser Divino que está detrás de toda la existencia. Cada visión, cada encarnación, cada experiencia cósmica encontró de repente su hogar en la presencia del Dios Viviente.

 La llegada de Galitica no fue sólo un encuentro de almas, sino el cumplimiento de una profecía. Dios reveló a Galitica Maitreya y a Cyndarion Ainiu como sus mensajeros y los Dos Testigos de los que habla el Libro del Apocalipsis. Como mensajeros designados por Dios para esta era, fueron llamados a despertar a la humanidad a la verdad de quién es Dios realmente: no sólo una conciencia energética, sino un Ser Real que ama, que quiere, que crea y que redime.

 

La Misión de Cyndarion: Un Mago Blanco al Servicio de la Luz

 Con su recién descubierta Realización de Dios, los dones espirituales de Cyndarion florecieron en lo que en Oriente llamaban siddhis divinos o en Occidente recibir el Espíritu Santo, ambos conceptos erróneos. Aun así, el resultado fue la obtención de algunas –habilidades sobrenaturales concedidas por Dios. Entre ellas, la más profunda era su Ser innato de Mago Blanco, un recipiente de Magia Divina Universal destinado a deshacer la magia negra de oscuridad que asola este mundo. Comenzó a utilizar sus dones para destruir la magia satánica, la hechicería, la brujería, el vudú y los ataques psíquicos y energéticos, fuerzas que se habían convertido en una epidemia silenciosa, dañando desde milenios a millones de almas atrapadas en energías oscuras sin saberlo.

 

El Retorno de Moisés: Una Nueva Misión

 A medida que sus recuerdos de muchas vidas regresaban, uno se destacaba con claridad cristalina: su encarnación como Moisés. Vio con visión espiritual que su misión actual era una continuación de ese antiguo trabajo: liberar a los seres de Luz creados por Dios de la esclavitud de la ilusión y guiarlos de vuelta a Dios. Con Galitica Maitreya, hablaría de nuevo al Faraón, no a un hombre, sino a un sistema, Matrix, Maya, una fuerza de control que oculta a la humanidad de la verdad.

 Cyndarion y Galitica no eran simples mensajeros. Eran los dos olivos y los dos candelabros descritos en Apocalipsis 11:4:

«Están ante el Señor de la Tierra. Si alguien intenta hacerles daño, sale fuego de sus bocas y devora a sus enemigos».

Esto no es una metáfora poética. Se trata de una realidad espiritual.

 Su misión es simple pero monumental: restaurar el conocimiento del Dios Viviente Real a todos los Seres de Luz de la Tierra más allá de las distorsiones de las religiones, las filosofías y el misticismo. No una fuerza impersonal. No una conciencia colectiva. Sino un Dios que habla, ve, oye, siente- está VIVO. Dios le dijo a Cyndarion: «Esta es tu misión si la aceptas, Hijo mío, hermano menor de Jesús, liberar a todos los Seres de Luz que he creado del sufrimiento y del velo de la Matrix y recibir a tu hermano Jesús en sus corazones para la Salvación del plan de satanás».

 

El Mensaje Final: Dios es un Ser Real

 Este mensaje constituye el núcleo de todo lo que enseña Cyndarion Ainiu: no teoría, no dogma, sino la Verdad Divina. Él es el Ainiu, que aparece en tiempos de gran transición, y ahora, con Galitica a su lado, cumple su última misión, no por gloria personal, sino por la liberación de todos.

 Para saber más y comprender las raíces más profundas de este camino sagrado, lee el premiado libro El Ainiu, escrito por el propio Cyndarion: es el primer paso y la clave para desvelar los misterios de tu origen y destino divinos.

 

 Para saber más y comprender las raíces más profundas de este camino sagrado, lee el premiado libro El Ainiu, escrito por el propio Cyndarion: es el primer paso y la clave para desvelar los misterios de tu origen y destino divinos.